AMAR NO COMO NECESIDAD SINO COMO UN COMPARTIR

Ama pero no como una necesidad sino como un compartir. Ama, pero no esperes, da. Ama, pero recuerda que tu amor no debería convertirse en una prisión para la otra persona. Ama, pero sé muy cuidadoso, estás pisando un terreno sagrado. Estás dirigiéndote hacia el templo más alto, más puro y más sagrado. Cuando ames a una persona, ama a esa persona como si fuera un dios ni más ni menos. Nunca ames a una mujer como mujer, ni a un hombre como hombre porque si amas a un hombre como hombre tu amor será muy ordinario. Tu amor no será más que lujuria. Si amas a una mujer, tu amor no se elevará muy alto. Ama a una mujer como a una diosa, y el amor se convertirá en adoración.

En el tantrismo, el hombre que va a hacer el amor con una mujer tiene que haberla adorado durante meses como si fuera una diosa. Tiene que visualizar en esa mujer a la diosa-madre. Cuando la visualización se vuelve completa, cuando no hay deseo, cuando al ver a la mujer sentada desnuda frente a él, solo sienta una energía divina y no siente ningún deseo, entonces, la forma de la mujer se vuelve divina, se interrumpe el pensamiento y solo se siente reverencia; solo entonces se le puede hacer el amor.

Parece absurdo y paradójico. Cuando no hay necesidad de hacer el amor, se le permite hacer el amor. Cuando la mujer se ha convertido en una diosa, entonces se le permite hacer el amor porque ahora el amor podrá elevarse, el amor se convertirá en un clímax, en un crescendo. Ya no será terrenal, ya no será de este mundo; no serán dos cuerpo, serán dos seres. Será una unión de dos existencias. Se unirán dos almas, se fundirán, se mezclarán, y ambas saldrán de esa experiencia tremendamente solos.

La soledad significa pureza. La soledad significa que solo estás tú y nadie más. El amor te hace solitario. Desaparecerá el aislamiento, pero surgirá la soledad.

El aislamiento es un estado en el que te sientes enfermo contigo mismo, aburrido de ti mismo, cansado de ti mismo, y quieres ir a alguna otra parte, olvidarte de ti y relacionarte con otra persona. La soledad es cuando estás emocionado por el simple hecho de ser. Eres dichoso por el simple hecho de ser tú mismo. No necesitar ir a  ninguna parte. Ha desaparecido la necesidad, te bastas a ti mismo. Sin embargo, ahora surge algo nuevo en tu ser. Tienes tanto que no puedes contenerlo. Tienes que compartir, tienes que dar. Y sea quien sea aquel que acepte tu regalo, sentirás agradecimiento hacia él.

Existen dos tipos de amor. uno es el amor que aparece cuando te sientes aislado: te acercas a la otra persona por necesidad. El otro tipo de amor surge cuando no te sientes aislado sino solo. En el primer caso lo haces para obtener algo a cambio; en el segundo lo hacer para dar algo.

El amor que surge de la soledad no es un amor corriente, es la gran transformación de la lujuria en amor. Y el amor te hace individual, el amor te da libertad, te hace libre, te libera. Y una vez que eres totalmente libre, te sientes agradecido a la persona que te ha ayudado. Sientes que en la otra persona hay algo divino. Él te ha hecho libre, ella te ha hecho libre, y el amor no se ha convertido en posesión.

Cuando el amor se deteriora se convierte en posesión, celos, lucha por el poder, dominación, manipulación. Cuando el amor se eleva a las alturas, al cielo más puro, es libertad, libertad absoluta. El amor debería darte libertad; no te conformes nunca con menos. El amor debería hacerte completamente libre. El amor no es apego, el deseo sí.

La meditación y el amor son las dos formas de alcanzar la individualidad. Ambas están profundamente relacionadas, son las dos caras de la misma moneda. Si meditas, tarde o temprano te encontrarás con el amor. si meditas profundamente, tarde o temprano comenzarás a sentir que nace en ti un gran amor que hasta entonces desconocías: una nueva cualidad de tu ser, una nueva puerta que se abre. Te has convertido en una nueva llama y ahora quieres compartir.

Cuando el amor recorre el camino adecuado te hace meditativo. Cuando la meditación recorre el camino adecuado te hace amororso.

Osho “Aprender a Amar”