OTRO, OTRO Y OTRO…NUEVO COMIENZO

La vida es movimiento y, o te mueves con ella, o te mueve ella. A veces te empeñas en seguir el que crees que es tu camino, y la vida te va recolocando, reconduciendo, de un modo sutil e intuitivo, o de un modo más drástico, pero se muestra y te dice STOP: para y siente…, para y siente…; y nos invita de una forma más o menos contundente a reiniciarnos constantemente.

Y es irónico como tantas veces nos hacemos conscientes de que estamos en un punto de inflexión en nuestra vida y cambiamos de rumbo, cayendo de nuevo en la creencia de que: ahora si, ahora se lo que quiero, se adonde voy, etc., que cuando menos te lo esperas la vida te vuelve a mostrar que o no es así, o aunque sea así, te estás desviando de algo y o te reconduces con sus avisos o te reconduce si tienes sordera.

La sordera se instala cuando te dejas engullir fuera del presente, cuando empiezas a proyectar en el futuro, cuando empiezas a sentir los mensajes del cuerpo y dices: mañana me ocupo. Y se instala el “mañana” porque crees que si dejas de seguir tu camino, pierdes la oportunidad. ¡Que absurdo!!, si lees bien las señales, los mensajes que la vida te da, comprobarás que pase lo que pase no te desviará jamás, sino al contrario, te reforzará y te seguirá moldeando para un bien mayor.

Cuando esto ocurre, es hora de sentir y soltar, recalcular las coordenadas, limpiar los oídos y escuchar al corazón.

ÁDITI

 

Fotografía: Simón Matzinger